Se mueven lentamente y son los que están más lejos de nosotr@s. Su influencia es colectiva, nos hablan de características generacionales.
Los planetas transpersonales son los encargados de empujar la evolución
personal. Quieren que nos transformemos y cambiemos, modificando la individualidad
y personalidad que hemos construido.

Urano es el planeta de los cambios, el original, espontáneo y auténtico. El que no quiere seguir las reglas ni hacer lo que todos hacen.
Es todo lo novedoso: las redes sociales, la ultimas tendencias, las nuevas ideas.
Según dónde está en la carta natal es como un “rayo” que rompe con el deber ser y actuar con autenticidad.
Rige el signo de Acuario. Pasa siete año en cada signo, tarda 84 años en dar la vuelta al zodíaco.

Neptuno busca una conexión que transciende lo terrenal. Es psíquico, tiene la capacidad de sentir y percibir aquello que ocurre en torno a nosotros y que no tiene explicación. Es el planeta de los sueños, el arte, la conciencia colectiva y el amor incondicional.
Rige el escapismo, la desilusión y el vivir sumergidos en una fantasía, que nos desconecta de la realidad.
Es el planeta regente de Piscis. Pasa unos 14 años en cada signo y tarda entre 165 y 168 años en dar la vuelta al zodíaco.

Plutón es el planeta que rige “el lado oscuro”, es decir, los procesos psicológicos, la sombra, lo oculto, lo reprimido y tabú. Está relacionado con las transformaciones profundas, el renacimiento, la sanción de heridas kármicas, aquello que al ser reconocido y liberado- se convierte en nuestro poder personal.
Rige a Escorpio. Pasa 15 años en cada signo y tarda 180 años en dar la vuelta al zodíaco.
